Víctor Florencio desarrolló sus dones psíquicos a la temprana edad de 7 años en su natal República Dominicana. Ha pasado el tiempo y no sólo ha podido ayudar a millares de personas que acuden a él para solucionar sus problemas, sino que lo ha hecho con honestidad, con respeto, y sobre todo con eficacia. Es por eso que se le conoce como “El Niño Prodigio”.